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20 feb 2015

Sin tregua

Es un viernes al mediodía. Hemos quedado en Valencia esta noche. En teoría vas a ir a buscarme a la estación pero lo que no sabes es que estoy montada en el tren a punto de llegar. Hemos hablado a media mañana para ultimar detalles y hemos tenido una conversación algo subida de tono. Me has contado donde vas a comer y que el coche estará aparcado en un parking cercano. Asi que cuando llego, cojo un taxi y le digo que me deje allí. Con un poco de suerte no tardaré mucho en encontrarlo. Estoy cachonda...y según ha ido la conversación tu también ...En cuanto te vea mojaré las bragas y no pienso darte tregua. Calculo que llegarás más o menos pronto ya. Me apoyo en el capó del coche. Llevo un vestido vaquero entallado abierto de arriba abajo con corchetes y sin mangas. Unas sandalias de tacón bajo. Un sujetador que se ata por delante y un culote negros. Oigo pasos a mi derecha...miro y te veo...me miras como si estuvieses viendo un espejismo...quiero acercarme a besarte y restregarme contra ti...quiero sentirte ya...pero voy a esperar a que llegues...quiero que me folles allí mismo apoyados en el coche. Noto como mi clítoris empieza a palpitar y como se me contrae el coño ya mojado preparándose para tí. LLegas donde mí y sin decir nada colocas tu mano en mi nuca y me acercas hacia ti. Metes tu lengua en mi boca de manera intensamente lujuriosa. Noto como tu polla está dura y empiezo a acariciarte desde fuera...estás tan caliente como yo y tampoco tienes intención de esperar. Me sueltas el cinturón y de un tirón abres el vestido. Yo mientras te voy soltando el pantalón sin dejar de jugar con mi lengua en tu boca, morderte los labios y besarte, besarte con lascivia...fuerte...sin coger aire... Me estas masajeando las tetas por encima del sujetador y yo he liberado ya tu polla...grande, dura, caliente, jugosa..mmmmm...tengo ganas de comértela pero sólo voy a chuparla un poco...necesito saborearte...has desatado el sujetador y me estás comiendo las tetas mientras tu mano hurga entre mis bragas y notas como las empapo. Colocas tu palma abierta encima y la mueves...sabes que eso me vuelve loca y separando con brusquedad las bragas a un lado me metes un dedo y me follas....me follas con fuerza mientras yo restriego tu polla y tus huevos con mi pierna...metes otro dedo y otro y según me cubres el coño con ellos los mueves más y más rápido...me acerco a tu oído, te muerdo y te digo que quiero polla....y sin decir nada me agarras y me sientas en el capo, me abres las piernas y mientras me das a chupar los dedos mojados en mi flujo y yo los lamo como si de tu polla se tratase, me la restriegas por la raja lubricándola y sin que me de cuenta me la metes de golpe con una embestida que me echa hacia atrás...me sujetas de los hombros y me follas....me follas con embestidas fuertes mientras lames mis tetas y las mamas como si te fueses a alimentar de ellas...sacas la polla un poco y la vuelves a meter de golpe...te agarro fuerte y nos movemos juntos...cada vez más rápido ...cada vez más fuerte. No puedo dejar de mirarte a los ojos...tienes el placer escrito en ellos y yo voy a abandonarme al orgasmo...bésame, te digo...y mientras me comes la boca siento como tu polla me explota dentro. Cuando recobramos la respiración, sales de mi haciendo que nuestros flujos me resbalen por las piernas. Voy a sacar el tiket de la máquina y como sé que me estás mirando, me paso un dedo por el muslo, me vuelvo y sacando la lengua....lo chupo...


 

31 ene 2015

El primer encuentro

Son las 8.30 de la mañana. Acaba de llamarme para asegurarse que no me he dormido.
-Hola encanto, como vas?
-Hola corazón, estoy saliendo...
-Vale, te espero allí entonces, sabes llegar no?
-No te preocupes cojo un taxi y ya...
-Bien, nos vemos, adeu. Un beso
-Agur, bai...un besito...
Habíamos hablado por el msn cuando ha llegado al taller. Nos hemos dado los buenos días, me ha contado que todo estaba bien y hemos recordado trozos del día anterior...
Era nuestro primer encuentro en vivo después de haber tenido que ir posponiéndolo durante casi un año y haber ido alimentado durante todo este tiempo el morbo de como sería.
Yo llegaba a las 7 de la mañana más o menos. Preferí hacer el viaje de noche y estar allí pronto para poder aprovechar todo el día. Como no iba a poder venir a buscarme, quedamos en vernos ya en el hotel en cuanto pudiera zafarse del curro, pero como no sabíamos la hora exacta, aproveché para ducharme y prepararme. Más que nada para no pensar demasiado en lo nerviosa que estaba. La verdad es que era muy poco probable que algo saliera mal, pero...nunca se sabe.
Acababa de terminar de secarme el pelo cuando sonó la puerta y oí su voz diciéndome:
- soy yo...
Estaba envuelta en la toalla aún y por un momento se me pasó por la cabeza vestirme a todo correr, pero luego pensé que no, que daba igual...
Me repasé delante del espejo en unas décimas de segundo el pelo y el maquillaje y fui a abrirte.
Cuando le ví por fin delante de mí, sonriendo, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Apenas podía creerlo, pero sí, ahí estabamos él y yo abrazándonos y fundiéndonos en nuestro primer beso...
Según sentía su cuerpo junto al mío y su lengua metida en mi boca, los nervios se fueron yendo para ser sustituidos por una excitación aún mayor pero causada por algo muy distinto.
Habíamos pensado quedarnos todo el día en el hotel, así que le encargué que trajera el desayuno.
- Sorpréndeme, le dije...
Estuvimos abrazados delante de la puerta unos minutos, besándonos y acariciándonos sin decir nada, solo se oían suaves gemidos y el casi impercetible ruido que las caricias producían al roce con la ropa.
En el hotel había ya bastante movimiento a pesar de que era temprano y al oir el sonido del ascensor al parar en nuestra planta, le agarré de un brazo y le metí dentro de la habitación.
- Hola, me dijo, guiñándome un ojo. Has tenido buen viaje?
- Buenos días, le contesté, sí, casi todo el rato he venido dormida y sola en el asiento, así que muy cómoda.
Me dirigí hacia la maleta para coger ropa, pero no me dejó.
- No te vistas, estás preciosa...
Empezó a sacar el desayuno de la bolsa mientras yo me sentaba en la cama  y ponía las almohadas para que pudiéramos apoyarnos.
Le hice un gesto, indicándole como ponerse. Sabía muy bien lo que quería, lo habíamos hablado mil veces, así que se descalzó  y se sentó en la cama con la espalda apoyada en el cabezal y las piernas abiertas para que yo pudiera meterme en el hueco y apoyarme en él.
Ladeé un poco la cabeza y le lamí el cuello. Me cogió de la barbilla y volvimos a besarnos esta vez de manera más suave, sensual...Yo iba notando cada vez mi cuerpo más relajado y a la vez la excitación iba aumentando según nuestros cuerpos se ponían en contacto y sentía la suya.
Estaba recorriendo sus labios con mi lengua cuando sentí que sus manos me acariciaban los pechos por encima de la toalla. Estaban duros, excitados, con los pezones en punta y noté como mi entrepierna se mojaba cada vez más.
Me desató el nudo que la sostenía y empezó a pellizcarlos muy despacio, poniéndolos aún mas erectos. Estaban pidiendo ser lamidos y yo me moría porque lo hiciera, así que me volví y me puse de rodillas delante suyo acercándolos a su boca. Me cogió de ambas tetas y los lamió por turnos, para luego mamar de ellas mientras sus manos me recorrían todo el cuerpo, parándose de vez en cuando en mi culo o palpando mi sexo comprobando como se iba lubricando.
Metió dos dedos en él y los movió para mojarlos y al sacarlos me acaricio el canalillo con ellos. Luego lo recorrió con la lengua mientras jadeaba cada vez más y me ponía a mil....
Me senté encima suyo y pude sentir toda su excitación creciendo entre mis piernas. Me restregué contra su paquete llenándolo de mi humedad y mi olor a mujer ardiendo, le quité la camiseta y fui bajando muy despacio desde su boca recorriendo con mis labios cada poro de su piel hasta que llegué a sus pantalones. El en ese momento me dejaba hacer mientras me acariciaba el pelo y me contaba en apenas un susurro como se sentía...Oirle me aceleraba, me excitaba y hacía que me recrease en mi recorrido. Al llegar a mi destino, chupe con ansia por encima del pantalón, notando como su polla crecía aún mas deseando que le tocase el turno. Fui soltando los botones del pantalón uno a uno muy despacio, quería alargar el momento, mientras me colocaba a un lado suyo para que él pudiera accerder a mi cuerpo mientras yo sacaba su polla por encima del boxer y terminaba de quitarle los pantalones. Una vez fuera, la cogí con una mano y la recorrí desde los huevos hasta el capullo con la punta de la lengua, parándo en éste para lamerlo bien y chupar las gotas de semen que salían. Mientras la movía arriba y abajo masturbándole y acariciando sus huevos, lamiéndole las ingles y volviendo a meterme toda lapolla en la boca para moverla dentro y llenarme de ella.
El me estaba metiendo ya cuatro dedos en el coño y los sacaba de vez en cuando para lubricarme bien desde el clítoris hasta el culo y se los metía en la boca. Y empapados en su saliva volvía a recorrerme toda la raja o se dedicaba de lleno a masturbarme.
Yo, de vez en cuando me sacaba la polla de la boca para pasármela por los pezones o para recorrerme la cara con ella. Me ponía a mil olerla y pasármela por los labios.
- Estoy a punto, le dije jadeando, me voy a correr...
El se tumbó en la cama y me puso encima suyo colocando su cara entre mis piernas. Sabía como me ponía hacer un 69 y mientras me abría el coño con las manos para meter su lengua, yo movía cada vez más deprisa su polla en mi boca sintiendo como el empujaba para metérmela más adentro.
Sentí sus dedos recorriendo mis nalgas y como me metía uno en el culo muy despacio mientras seguía comiéndome el coño sin para ni un segundo...no podía más...estaba muy excitada...
- Me corro, le dije, me corrooooo...
- Hazlo, me susurró, disfruta y regálame un orgasmo...
Me acarició el clítoris con un dedo y sin parar de moverse dentro de mi coño y mi culo, me hizo explotar en lo que sería mi primer orgasmo del día...
Yo no podía parar de correrme...estaba siendo un orgasmo largo e intenso y quería que él se corriera conmigo.
Saqué su polla de mi boca y me fui respalando como una serpiente hasta que mi coño estuvo a su altura y me senté encima sin dejar de moverme, cabalgándole muy rápido...
Noté como se llenaba mi sexo con el suyo acoplándose y fundiéndose en uno.
El me agarró de las tetas y aumentó el ritmo de sus movimientos mientras me pellizcaba con fuerza los pezones.
Jadeó con intensidad mientras su semen caliente me llenaba de placer por dentro y yo, dejándome llevar, me corría con él de nuevo.
Cuando nuestros cuerpos dejaron de moverse, me tumbé a su lado, separé las piernas y recogí con mis dedos el semen que salía por mi vagina para comérmelo.
- Ha sido increíble, me dijo
Me senté y le besé...ahora un beso tierno, intenso, lleno de sentimientos, lleno de placer...un beso pleno.
- Tengo hambre, le dije. Desayunamos?
- Viciosa, me contestó sonriendo....


21 ene 2015

Una ducha más que placentera

Cuando sonó el despertador, se hizo la dormida. La noche anterior había estado hasta tarde en el ordenador y quería evitar a toda costa el interrogatorio matutino.
En la cocina ya no se oía el ruido de tazas y cucharillas, así que pensó que estaría en el baño. Quería muchísimo a ese hombre, aunque malas experiencias anteriores no le dejaban demostrárselo como él quisiera. Al oír el sonido del agua en la ducha, se acercó y tocó a la puerta a la vez que preguntaba:
-puedo pasar?
-claro, entra - contestó él desde dentro.
La cortina estaba corrida, pero por detrás de ella pudo adivinar la silueta del cuerpo desnudo de él. Como le gustaba! Sintió un pícaro escalofrío de placer...
Se bajó el pantalón del pijama y se sentó en el inodoro. El oía lo que estaba ocurriendo y sonrió al pensar lo que venía después. Le ponía a cien ver como se secaba y separó un poco la cortina para poder verlo. Ella sabía que le estaba mirando y por eso puso muchísimo cuidado en todos sus movimientos. Cogió el paquete de toallitas y el ruido que hizo al abrirlo hizo que la polla de él empezase a animarse, sacó una y empezó a pasársela despacio por el coño mientras le miraba a los ojos invitándole a no perderse ni un detalle.
El abrió la cortina del todo y empezó a masturbarse despacio y ella se giró un poco para quedar de frente, abrió bien las piernas y separó los labios con dos dedos dejando aparecer su clítoris dispuesto a disfrutar. Con la otra mano empezó a estimularlo a la vez que se pasaba la lengua humedeciéndose la boca en una provocadora invitación. Llevaba una camiseta blanca y tenía los pezones tan duros que él le pidió que entrase a la bañera con él. Quería lamérselos, tocárselos, pellízcárselos y darles suaves mordiscos... Ella soltó una sensual caracajada y no se hizo de rogar. Se quitó los pantalones y se metió en la ducha. El agua empapó enseguida la camiseta poniendo de relieve sus pechos. El los agarró con las dos manos y los sobó con insistencia, mientras le daba un jugoso beso en la boca, metiéndole la lengua y restregándose la polla, ahora ya dura y caliente, por su cuerpo.
Ella la cogió con una mano y empezó a menearla con firmeza pasándole las uñas de la otra suavemente desde la nuca hasta la rabadilla y otra vez hacia arriba. A él le encantaba esa sensación, le ponía los pelos de punta y añadía más excitación a todo su cuerpo.
Metió las manos por debajo de la camiseta y tiró de ella hacia arriba para quitársela, le besó el cuello, le mordisqueó la oreja y se arrodilló para meterse primero uno y luego el otro los dos pechos en la boca, mamándolos como si fuese un bebe hambriento. Ella le tenía abrazado y se frotaba el pubis por su cuerpo no queriendo perder ni un ápice de esa sensación que le hacía estar como en una nube.
Cogió el gel y se echó una cantidad en la mano, el aroma a té verde y limón hizo que los dos aspirasen aire a la vez como si eso les diese energía para seguir. Empezó a enjabonarle todo el cuerpo y él hizo lo mismo. Cuando llegaron cada uno al sexo del otro pasaron largo rato acariciándoselo, pasando luego al culo y volviendo al coño él y a la polla ella. Estaban con las bocas fundidas como si se tratase de una sola, comiéndose los labios, la lengua y besándose al mismo ritmo que se acariciaban. La excitación estaba llegando a un punto que de seguir así los dos se hubiesen corrido ya, pero querían disrutar mucho más. Por eso ella le propuso aclararse y seguir fuera, en el suelo.
Se juntaron para ponerse justo debajo del chorro de agua y el jabón corrió por sus cuerpos calientes desde la cabeza hasta los pies. Ella estaba apoyada con la espalda en el pecho de él y notaba su polla en su culo, la agarró sin darse la vuelta con las dos manos y empezó a darle movimientos a un ritmo que hizo que él gimiese de placer, lo que hizo que ella se girase y de rodillas se metiese el capullo en la boca, besándolo primero y pasándole la lengua después. Le encantaba lamerlo como si fuese un helado y no escatimó en lametones desde la base de los huevos hasta el capullo y vuelta. Hacía esto tres o cuatro veces y se la metía entera en la boca comiéndosela y moviéndosela dentro mientras acariciaba su culo y sus huevos indistintamente. El la agarró suavemente del pelo para que ella levantase la vista y poder ver la mirada de vicio que ponía cuando le estaba haciendo una mamada. Le cogió por los brazos y le puso de espaldas a él con las manos apoyadas en la pared y le empujó hacia fuera para ponerle el culo en pompa. Ahora le tocaba a él, le separó las nalgas y le acarició el coño desde atrás con una mano mientras le besaba los muslos y le pasaba la lengua por ellos, sintiendo como le temblaban de placer . Le metió un dedo en la vagina notando lo empapada que estaba y se la empezó a comer, lamiéndole el clítoris y metiéndole la lengua como si se la estuviese follando.
Ella gemía como nunca y a él eso le estaba poniendo más que a cien, pero quería alargar ese momento más y por eso a pesar de las protestas de ella, paró un momento y salió de la bañera invitándole a ella a hacer lo mismo. Cogió una toalla grande y la echó en el suelo del pasillo, le puso a cuatro patas y después de pasarle la polla por el culo y por el coño varias veces para recuperar el punto de excitación le metió la punta por el primero con suavidad, moviendóla despacio y sintiendo como ella se quejaba con placer, a la vez que le estimulaba el clítoris con una mano y le pasaba la otra acariciando la espalda.
Estuvieron así un rato, y el sacó la polla del culo y le dió a ella la vuelta y la tumbó en el suelo, le dobló las rodillas y le separó las piernas para poder hundir bien la cabeza entre ellas volviendo a comerle el coño mientras le acariciaba los pechos y le pellizcaba los pezones. Comprendiendo que ella ya no aguantaría mucho más, se esmeró en la comida y movió su lengua dentro de ella a un ritmo que le hizo viajar al séptimo cielo, dentro, sacándola para lamerle el clítoris y dentro otra vez. Así hasta que sintió que ella intentaba cerrar las piernas en señal inequívoca de que el orgasmo estaba por llegar. Le colocó los pies encima de sus hombros y metió su polla en la vagina empapada y a punto para recibirla. Empezó a menearse dentro de ella y ella comenzó a moverse al unísono con movimientos tan acompasados que parecían un solo cuerpo. El sabía que a ella le gustaba besarle durante el orgasmo, por eso le bajó las piernas, se tumbó encima sin dejar de moverse, la agarró por la nuca y le besó metiendo la lengua hasta la garganta, le miró a los ojos y supo que había llegado el momento. Se corrió dentro de ella mientras ella gimiendo y retorciéndose de placer, hacía lo mismo.


2 dic 2014

Sexo en la oficina

Hacia solo un par de meses que trabajaba para ella. Era el único chico que se había presentado al puesto y desde que le vio le pareció tremendamente atractivo. Aunque lo que le hizo decidirse por él era que apenas tenia que desplazarse para venir a la oficina. El resto vivían en la provincia y eso a veces daba problemas. Por lo demás todos estaban perfectamente preparados.
El también sentía muchisima atracción hacia ella. Era unos 5 ó 6 años mayor que él y era una mujer muy atractiva. No era guapa, pero el conjunto era muy satisfactorio.
Hoy llevaba una falda tubo negra con dos aberturas laterales, medias de costura trasera, una camisa blanca de seda y una americana negra con rayas blancas muy finas. Lo que mas le gustaban eran los zapatos de charol negros con tacón de aguja. Estaba guapisima. No se maquillaba casi, pero siempre llevaba el rimmel y los labios pintados. Tenia una sensual boca que él estaba deseando besar.
Parecía que no estaba de muy buen humor, pero le encantaba coquetear con ella mientras trabajaban. Le estaba encargando escanear unos dibujos que tenían que colocar luego en una pagina web. Ella sabia que él estaba mas atento a su escote que a lo que le decia, así que como era casi la hora del café de media mañana, optó por echarle una pequeña bronca y desaparecer del despacho.
El estaba casado y en la oficina ya corría algún rumor sobre ellos, cosa que a ella no le importaba demasiado, pero tampoco quería que al no haber pasado nada fuesen en aumento.
El la vio por la cristalera dirigirse al baño y en ese momento solo podía pensar en una cosa. esos labios, ese canalillo y ese culo que veía ahora moverse apretado en la falda.
Sin pensarlo demasiado salio detrás de ella.
Estaba mirándose al espejo retocándose los labios y pensando en que estaba enfadada con ella misma por como dejaba que él le pusiera. se notaba la tensión sexual entre ellos y ella era incapaz de pararlo.
Se volvió a sentir que se abría la puerta del lavabo y le vio entrar con su móvil en la mano.
- Tienes una llamada que creo que es importante, le dijo él entrando y cerrando la puerta.
Ella cogió el móvil que le daba y al mirar la pantalla vio que no había ninguna llamada.
No le dió tiempo a preguntar que es lo que hacia. El ya estaba delante suyo cortándole el paso y dejándola bloqueada entre él y el lavabo. Coloco una mano en su nuca y acerco su cabeza a la de el mientras le acariciaba los pechos por encima de la blusa, metiéndole la lengua, impidiendo así que ella protestase.
Aunque realmente en ese momento ella solo podía pensar en lo que sentía en su muslo debajo de su pantalón.
El deslizo sus manos hacia el culo de ella y empujo hacia si para que ella notase como crecía su polla. Le cogió una mano y se la puso en su paquete. Eso terminó de desarmarla, ya no intentaba zafarse y respondía apasionadamente a los besos de él. Mientras soltaba el cinturón, el botón, la cremallera y metía la mano por el pantalón para acariciar la polla por encima de los gayumbos dándole pequeños pellizcos en el capullo para empezar a mojarla. Solo podía pensar en tenerla en su boca, grande, caliente, dura, excitada, llenándola entera.
Mientras las manos de él no paraban de acariciar sus pechos sintiendo como se endurecían los pezones.
-Métela en la boca, le susurro...
Ella se subió un poco la falda para poder agacharse y se arrodillo poco a poco mientras se la sacaba del calzoncillo mirándole con lujuria y viendo su excoriación en sus ojos.
El mientras tanto le desabrochaba los botones de la blusa dejando sus enormes tetas al descubierto. Los pezones estaban erectos, duros... deliciosos. se los pellizcó mientras observaba como recorría su polla con la punta de la lengua rodeando el capullo con ella y lamiendo despacio la raja de la cual estaba saliendo ya liquido. La exprimió y se paso el capullo por los labios sin dejar de mirarlo.
El estaba muy caliente y apoyando las manos en la cabeza de ella empujo un poco hacia él metiendo la polla en su boca, sintiendo como entra y sale, como se moja entera como ella haciendo movimientos con la mano la mueve dentro de la boca, sintiéndola dentro. Sacándola de vez en cuando para lamerle los huevos. Paro un poco para succionarlos mientras su otra mano iba hacia la parte de atrás y separando sus nalgas metía despacio un dedo en su culo moviéndolo en círculos aumentando enormemente así la excitación de ambos.
Sus bragas estaban cada vez mas mojadas. El las había apartado dejando al descubierto el clítoris húmedo y caliente y ella compren dio por el gesto que le hacia que ahora le tocaba a el comer....Lo acaricio despacio primero los labios y las ingles, el clítoris, la vagina... ella solo abría las piernas cada vez mas para dejarse hacer, así que que empezó a recorrer todo con su lengua notando como estaba cada vez mas cachonda y más mojada. La cogió para subirla al lavabo y metió toda la lengua en su coño lo que hizo gemir a ella agarrándole del pelo para que no pudiese apartar la cabeza de entre sus piernas. Estuvieron así mucho rato y cuando el noto que ella estaba a punto le dio la vuelta y empezó a chuparle el culo, dilatándolo, bajando hacia el clítoris de vez en cuando y vuelta y acariciándole cada vez mas fuerte las tetas.
Ella sintió como el cogía su polla y mojándola en la humedad de su coño para lubricarla la metió hasta el fondo de una embestida que le hizo gritar de placer. Ella iba a decir algo pero le giró la cara y metió su lengua en su boca mientras aumentaban las embestidas. Ella cogió la mano de el y se la llevo al coño para masturbarse.
Estaban a punto de correrse y ella quería verlo. Le excitaba muchisimo ver salir la leche, así que se saco la polla de dentro con cuidado, y se sentó en la taza del vater mientras juntaba sus pechos colocándola en medio. Agarró una a una las manos de él para que las sujetase haciéndole una impresionante cubana mientras ella se metía dos dedos en su caliente coño y lamia el capullo cuando en la embestida llegaba a su boca.
- Dame semen, le dijo, mientras aumentaban ambos el ritmo de los movimientos. Y justo cuando ella alcanzaba el orgasmo, el de él inundaba la cara.


                    

12 nov 2014

Masturbándome

Me has dejado mojada y me he quedado con las ganas de sentirte comprobando la humedad de mis bragas...con tu lengua...de mojarlas más poniendo tu mano encima de ellas y estregándola por fuera...sintiendo como mi coño se humedece cada vez más...y me he tumbado en mi cama...me he quitados los pantalones y he sacado por encima del sujetador mis tetas...los pezones estaban duros...los he pellizcado y lamido y los he acariciado con mis dedos mojados en mi vagina...he abierto las piernas mientras me acariciaba los muslos por dentro subiendo lentamente hasta que he llegado al pubis caliente, excitado imaginado que no era mi mano sino la tuya la que me abría y separaba los labios y colocando la palma de la mano lo cubría entero....moviéndola y acariciándome el clítoris arriba y abajo mientras uno de tus dedos entra suavemente primero y según la excitación va en aumento y yo muevo mis caderas  y metes otro y me follas con ellos....no he podido dejar de imaginarme tu polla poniéndose dura para mí mientras me miras y deseas acariciarme...como se moja el capullo a la vez que mi coño...como se me mueven las tetas con tus movimientos...como me lames, acaricias, besas y me susurras al oído: - vamos zorra...nos imagino excitados y disfrutando juntos...y mientras siento como sale tu semen y me salpica...mi coño se corre palpitante....

2 nov 2014

La sauna

Por fin habían podido quedar un par de días para pasarlos juntos y conocerse en persona después de llevar unos meses manteniendo una relación en la distancia desde que se conocieron en un foro.
Habían hablado muchas veces de las fantasía de los dos y de cosas que les gustaría hacer juntos y él le había preparado una sorpresa. Se había encargado de buscar el hotel y había encontrado uno con sauna que aunque era común a todos los usarios, seguramente a esas horas habría poca gente y podrían cumplir una de las fantasía de ella.
Le había contado muchas veces como lo gustaría tener sexo oral en una sauna y habían fantaseado mucho juntos con eso. Ahora por fin él se lo iba a poner en bandeja.
Cuando terminaron de desayunar ella le preguntó donde iban a pasar la mañana y cuando él le contestó que en la sauna...ella se volvió a mirarle con una sonrisa de oreja a oreja y acercó su boca a la de él para darle un intenso beso como si empezase a abrir la puerta a lo que sabía iba a pasar...
Se preparon y subieron...entraron y pasaron al vestuario para desnudarse y coger las toallas. Luego ya fueron hacia la sauna. Entraron y había tres personas, dos hombres y una mujer, aparte de ellos dos así que se pusieron en el sitio mas alejado de ellos.
Se sentaron y enseguida empezaron a juguetear el uno con el otro. El le acariciaba los hombros y los brazos mientras ella le besaba en el cuello y le daba pequeños mordiscos en las orejas. Se tocaban por encima de las toallas juntando a la humedad del ambiente la de su excitación. Ella cambió un poco la postura para poder acceder a la boca de él y se colocó apoyándose en él, mientras miraba de reojo si las personas que estaban les miraban o seguían a lo suyo. Se dió cuenta que la mujer se había marchado y que los dos hombres no quitaban la vista de lo que estaban haciendo...incluso le pareció que uno de ellos se tocaba por encima de la toalla. En lugar de importarle le dió muchísimo morbo.
Se excitó más y empezó a buscar debajo de la toalla de él su polla. La cogió con una mano y empezó a masturbarle poniéndola cada vez más dura. El mientras tanto tiró de un lado de la toalla para dejar los pechos al descubierto y comenzó a acariciarlos ya desnudos, pellizcando suavemente los pezones. Bajó la cabeza para acercárselos a la boca y poder pasar la lengua por la areola primero en uno y luego meterse el otro en la boca como si fuese un bebe mamando. Eso hizo que ella se abadonase totalmente al placer sin preocuparse ya lo más mínimo de si entraba o salia alguien o les veían o no...y mientras él le dedicaba toda su atención a sus tetas ella se incorporó un poco para coger postura y poder acceder mejor a su polla. Se dobló hacia delante por la cintura y mientras él se las masajeaba una y otra vez ella pasaba la lengua desde los huevos hasta la punta del capullo y allí se paraba a lamerlo repetidamente, metiendo la punta de la lengua en la pequeña raja por la que ya asomaban esas primeras gotas que tanto le gustaba beber. Se miraban gozar el uno al otro lo que ponía una nota aún mas morbosa en todo lo que hacían. El bajó una mano hasta el culo de ella y le acarició suavemente las nalgas. Llevó la mano hacia el coño mojado lubricando en él los dedos e introdujo un par moviéndolos cada vez un poco más rápido. Ella tenia la poya metida en la boca y siguió con ella el ritmo del movimiento que él iba marcando. Le miró a los ojos y vió que él miraba hacia donde estaba uno de los hombres que los observaba. Iba a girar la cabeza cuando notó que otra mano le acariciaba la espalda desde los hombros hasta la zona lumbar llegando al culo.
El hombre introdujo un dedo y comenzó a moverlo despacio primero para ir aumentando el ritmo según ella en continuos movimientos de placer iba poco a poco dejándole hacer.
Se sentía plena con la boca llena por la polla de él y el coño y el culo trabajados por ambos hombres...pasaron así un rato, pero enseguida sintió que lo que ahora acariciaba su culo no eran unos dedos sino una polla intentando abrirse paso.
Miró a su compañero y éste le agarró de los hombros y le atrajo hacia si para besarle la boca. Se fundieron en un beso largo juntando sus lenguas mientras él volvía a acariciar sus pezones pellizcándolos lo justo para mantenerlos duros y en punta. Se mordisqueaban los labios y volvían a besarse cada vez con más lujuria.
El otro hombre mientras tanto se masturbaba rozando su polla entre las nalgas de ella cada vez más excitado...cada vez más rápido...
El se tumbó en el banco y ella se colocó encima suyo durante unos instantes simplemente rozándose su cuerpo contra el de él como si quisiera impregnarlo de los jugos que mojaban su sexo...como si quisiera dejarlo oliendo a ella. Agarró la polla con una mano y se la restregó por el clítoris excitado y caliente...grande y sensible...Se colocó encima de ella y se la fué metiendo poco a poco hasta tenerla totalmente dentro. Comenzó a cabalgar y a balancearse rápidamente sabiendo que ambos estaban muy a punto. Se inclinó hacia él para poder besarle el cuello, mordisquearle las orejas y los labios, lamerle...y sentir como sus tetas, como sus pezones duros y puntiagudos se movían rozando su pecho.
Estando prácticamente tumbada hacia adelante sintió como el otro hombre pasaba el capullo por sus nalgas mojándolas ya de semen. sintió como recorría el interior de éstas con él y en un segundo notó como una lengua recorría su culo dilatándolo. Un placer muy intenso recorrió todo su cuerpo...nunca había hecho una doble penetración y de hecho tenía cierto temor a que le hiciese daño...pero el morbo y la curiosidad pudieron más. La lengua del hombre se movía rápidamente y lubricaba su culo, dos de sus dedos se introducían comprobando que estaba preparado...y sin que ella se diese cuenta sintió como metía la punta despacio primero, para ir empujando poco a poco después hasta que estuvo dentro hasta sus huevos. Ella emitió un jadeo y miró a su compañero a la cara como disfrutaba y se abandonó totalmente al placer que le estaba produciendo sentirse doblemente cubierta. Los movimientos eran acompasados y sentía los huevos del hombre chocar contra su culo en cada embestida.
Ninguno de los tres se acordaba ya de que había otro hombre mirándolos...estaban totalmente abandonados al placer. Ella ladeó la cabeza para apoyarla en él cuando vió que el cuarto hombre se acercaba con la toalla aun puesta pero asomando a través de ella una polla dura e inmensa. Enseguida adivinó lo que quería y mirando a su compañero y guiñándole un ojo la agarró y se la metió en la boca. En ese momento ella se sintió en el séptimo cielo...tenia tres pollas dándole placer y se sentía plena. El hombre que cubría su culo aumentó el ritmo de sus embestidas y sin saber que lo que iba a hacer a ella le volvía loca, saco la polla para correrse en su espalda. En el momento en que ella sintió el semen caliente se abandonó a su propio orgasmo mientras tenía aun a su compañero dentro y otra polla llenándole la boca. Las convulsiones del clímax provocaron que el último hombre le agarrase de la cabeza para en un par de movimientos más llenarle la boca de semen. Cuando se hubo corrido, sacó la polla y la paseó por los labios de ella llenándolos con las últimas gotas que dejaba el orgasmo. Los dos desconocidos se sentaron satisfechos un momento y cuando recuperaron el aliento se marcharon dejándolos solos. Ella estaba pletórica y exhausta, pero aun llena de deseo. Se incorporó sentada encima de él y volvió a balancearse cada vez más rápido. El le sujetaba las caderas y acariciaba sus pechos mirándola como volvía a estar a punto de alcanzar el punto máximo. Estuvieron un rato así moviéndose al compás y poco a poco acoplándose cada vez más. Ahora parecía que solo se movía uno...ella apoyaba las manos en el pecho de él y él tenía ambas cubriendo sus tetas.
Le cogió por las nalgas, le embistió un par de veces con fuerza y llenó su interior de semen mientras ella se dejaba llevar por el inmenso placer que le estaba produciendo su segundo orgasmo.
Estaba agotada y llena de semen por todas partes...pero feliz...se recostó en él y el recorrió su columna vertebral con la yema de los dedos hasta su cuello... le acarició el pelo...le besó...y ella simplemente cogió una de sus manos cerrando los ojos...como si aun no se terminase de creer lo que acababa de vivir...


                  

24 oct 2014

La partida de billar

Era martes por la noche y estaban en la temporada de la sidra. Su mejor amigo tenia un bar asador al que solían ir a menudo a cenar y que se la conseguía a un precio muy especial. Por la mañana les había avisado que su media docena de cajas ya habían llegado y que podían pasar a recogerlas cuando quisieran. Los miércoles cerraba por descanso semanal y por eso hoy era el mejor día para ir porque podrían comer algo y quedarse luego hasta tarde en la parte de abajo jugando al billar, los dardos o echando unas partidas al mus. Habían quedado en llegar hacia las diez y cuando llegaron se acercaron a la barra para esperar a que su amigo pudiese unirse a ellos . El comedor estaba prácticamente lleno así que cenaron en uno de los reservados y se pusieron los tres al día de los últimos acontecimientos y novedades en sus vidas. Les pilló de sorpresa la noticia de que iba a ser padre y abrieron una botella de champán para celebrarlo. Hacía muy poco que se había casado y eso también había sido un bombazo en su momento. Estaban muy contentos de verle feliz porque en los últimos meses lo había pasado mal hasta que conoció a su ahora flamante esposa. Como siempre, habían cenado de maravilla, tomaron el postre y estaban haciendo los cafés cuando el último de los camareros y la cocinera vinieron a decirles que se iban ya. Y entonces su amigo les comentó que él también se iba a marchar, porque andaba medio griposo y no quería llegar muy tarde, pero que ellos podían cerrar y quedarse el tiempo que quisieran. Podían llevarle las llaves al día siguiente por la mañana a su casa. La idea les pareció estupenda y dijeron que sí. Se despidieron y él les acompaño a la puerta para una vez se fueron cerrarla por dentro. Cuando se quedaron solos decidieron cambiar los ca fes por un té de hierba y bajaron a la barra de abajo para hacerlo. Apagaron todo arriba y así desde fuera el sitio parecía cerrado. Encendieron las dos estufas y se relajaron. En la cadena musical estaba sonando una grabación en directo de un concierto de Sabina, el cantautor preferido de ella. Siempre decía que Sabina era un poeta de la vida y él le hacia rabiar diciéndole que había muchas canciones que parecían inspiradas en ella. Empezarían por una partida de billar. Para hacerlo mas emocionante él propuso apostar algo y ella echándose a reír se acercó a él y dándole un suave beso en los labios le dijo:
- stripbillar, vamos a jugar al stripbillar. A él sin duda la propuesta le excitó, sabia lo que eso suponía porque en casa solían hacerlo con el parchís y llevando la mano de ella a su paquete así se lo hizo saber. Eso hizo que el dulce beso se transformase en un intenso morreo, entrecruzando las lenguas y mordisqueándose el uno al otro los labios. Estuvieron unos minutos besándose y sobándose por encima de la ropa lo justo, pero lo suficiente para ponerse a tono. Ella le estaba pasando una mano por el culo y con la otra iba aumentando el tamaño de su polla con movimientos envolventes y él se dedicaba por entero a sus pechos, primero por encima del jersey y poco a poco fué deslizando las manos por debajo de éste para sentirlos mejor y comprobar como los pezones se estaban poniendo duros. Esa sensación le hizo estremecerse y agarrándole por la nuca la acercó más a él a la vez que aumentaba la intensidad de los besos empezó a restregarse contra su cuerpo. Ella se dió cuenta de que él se estaba poniendo a cien y como no quería perderse nada del juego, fué separándose poco a poco mientras le decía:
- vamos a poner las reglas. Echaremos a cara o cruz quien empieza y luego cada vez que uno meta bola, el otro se quita una prenda y le toca una parte del cuerpo que tenga ya desnuda. - de acuerdo, contesto él. Prepárate. Ella hizo un divertido gesto contando las prendas que más o menos llevaba cada uno y él al darse cuenta, quiso hacer una aclaración: - no vale ni el reloj, ni pendientes, ni anillos... Y el calzado y los calcetines hacen los dos una vez. Ella sonrió y contesto: - de acuerdo. Echó la moneda al aire y salió cara. - Yo empiezo. Colocaron las bolas y cogieron los tacos. Ella estaba pasando la tiza por el extremo del suyo y él la estaba mirando.Estaba pensando que hasta ese simple gesto resultaba sensual y excitante en ella cuando el sonido del chocar de las bolas entre si le anunció que la partida estaba en marcha. Entraron dos bolas lisas en el primer golpe, así que para el quedaban las rayadas. Habían quedado que esta tirada no contaba, así que nadie se quito nada, pero ella al pasar por delante de él para coger posición y seguir tirando empezó a juguetear besándole y frotándose contra él manteniendo así el ambiente cálido y excitante. El por supuesto le seguía gustosamente el juego. Volvió a tirar, esta vez entró una bola, así que él tenia que desprenderse de algo. Se quitó el jersey. Debajo llevaba una camiseta que ella le había regalado en su ultimo cumpleaños. Era de manga corta, así que la caricia se la dio en los brazos, pasándoles las manos por ellos muy suavemente rozando casi las cosquillas lo que hizo que a él le recorriese un placentero escalofrío por todo el cuerpo, Luego le agarró sus manos y puso las palmas hacia arriba y chupándose uno de sus dedos se lo pasó por ambos antebrazos desde las muñecas hasta los codos. El se dejaba hacer pensando que parecía la caricia de una pluma y que nunca hubiese creído que un simple recorrido por esa zona pudiera hacerle sentirse así. Ella terminó el jugueteo y alejándose despacio se dispuso a volver a tirar. Esta vez falló. -Te toca, le dijo, tirándole un beso. - Jaja, ya no tocas bola, le dijo él sonriendo. Tiró y entró. Ella empezó a descalzarse y él se fue acercando para hacerle la caricia, pero en lugar de eso colocó su mano en la entrepierna y empezó a moverla sobándole el coño por encima del pantalón. -Tramposo, empezó a protestar ella, pero él la agarró y le empezó a besar con tanta intensidad que ella no se pudo resistir. Estuvieron besándose y tocándose un rato y el empezó a quitarle el jersey. Ella le dijo que eso no valía que no había metido bola, y él cogiendo una con una mano la metió en la tronera que tenía más cerca. - Ya está, ahora tienes que quitarte otra. Ella se quitó el jersey divertida sabiendo que la partida como tal había acabado casi nada más empezar y él mientras cogía otra bola al azar y mirando si era lisa o rayada , la metía. Se quitaban la ropa por orden dependiendo de que bola fuese sin dejar de besarse y tocarse el uno al otro. Cuando él estaba en gayumbos y a ella aún le quedaban los vaqueros y las bragas él la cogió en brazos y apartando las bolas del centro de la mesa, la tumbó boca arriba tumbándose él encima. Le estaba besando el cuello y los hombros a la vez que le acariciaba los pechos y le separaba las piernas con su rodilla, le soltaba poco a poco el pantalón. Ella se dejaba hacer, estaba muy relajada, se le notaba en los gemidos suaves y rítmicos. Cogió una de las bolas que tenía cerca y comenzó a pasársela a él por la espalda a modo de masaje. El terminó de quitarle los pantalones e hizo lo mismo pero en las piernas, desde los tobillos hasta las ingles, haciendo amagos también alrededor del pubis por encima de las bragas. Estas estaban ya muy mojadas lo que hizo que él metiese sus dedos por un costado y le tocase el clítoris suavemente primero y más deprisa después, los gemidos de ella fueron en aumento según el iba bajándole las bragas y besándole los muslos y pasándole la punta de la lengua suavemente. Le acarició el coño mientras subía la cabeza besándole las piernas y cuando estuvo a su altura empezó a lamerlo despacio primero aumentando el ritmo poco poco a la vez que ella arqueaba la espalda y separaba las piernas en una provocadora invitación a que se lo comiese todo. El lo entendió a la perfección y no se hizo de rogar, separó los labios con los dedos humedecidos en el flujo de ella para estimular el clítoris y metió su lengua en la vagina haciendo movimientos circulares. Con la otra mano acariciaba y pellizcaba los pezones duros y en punta con lo que el primer orgasmo de ella no tardaría en llegar. El conocía a la perfección cuando llegaba ese momento, lo había disfrutado muchísimas veces y los gemidos eran inconfundibles, así que estaba decidido a hacerle gozar hasta la extenuación. La lengua trabajaba cada vez más deprisa y los dedos se alternaban con ella para recorrer sin pararse la zona que en ese momento estaba libre. Al cabo de unos minutos ella le agarró la cabeza con las dos manos como empujándola hacia el interior y sus muslos se pusieron a temblar de placer cuando todo su cuerpo alcanzo el clímax. Mientras ella se corría el mantenía el ritmo de lo movimientos para que ella no perdiese ni un ápice de la excitación. Cuando los gemidos fueron terminando el alcanzó su boca para besarla y la tumbo de costado de forma que quedaban tocándose la espalda de ella con el torso de él, le levantó la pierna que quedaba encima y empezó a juguetear con la polla en el culo de ella, lo dilató un poco con los dedos y metió el capullo dentro, ella dió un pequeño gemido de dolor pero enseguida fue de placer al sentirla moverse dentro. Le acariciaba los pechos y ella se tocaba el clítoris después de haberse humedecido los dedos metiéndoselos a él en la boca. Las pocas bolas que quedaban en la mesa se movían al ritmo de ellos como si quisieran también participar en el momento. Cuando él estaba a punto de correrse saco la polla del culo de ella se puso de rodillas y le levantó estirándole de un brazo ella abrió la boca y agarrándola con una mano se la metió dentro moviéndola de arriba a abajo rápidamente y sacándola para lamerla en todos los sentidos, capullo, polla y huevos. Lo hizo varias veces hasta que él le dijo que había llegado el momento. Entonces se la comió durante un rato para sacarla después y dejarla correrse en su cara. Cuando toda la leche le inundó y el estremecimiento de el se fué calmando, se puso a la altura de su boca, le besó y sólo le dijo: 
- Fin de la partida...


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