Mostrando entradas con la etiqueta placer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta placer. Mostrar todas las entradas

2 mar 2015

Servicio de habitaciones

No hacía mucho que se conocían pero parecía que llevaban media vida siendo amigos. Se habían conocido por casualidad y la verdad es que enseguida habían congeniado. A ella le encantaba lo tranquilo y sereno que era él para todo, bueno para casi todo, y a él lo transparente que era ella. con ella no había suspicacias, ni malentendidos ni segundas intenciones, lo que se veía es lo que había...y a él le gustaba muchisimo lo que se veía.
Estaban en contacto continuo por internet e intentaban quedar siempre que podían para hacer una escapada de fin de semana. Esta vez él tenia una feria importante relacionada con su trabajo y ella se había acercado los últimos días para estar con él.
Hacía una hora que se había bajado del tren, había cogido un taxi y habían quedado en verse en el hotel cuando él terminase. Le había llamado por telefono para asegurarse que había llegado bien y ella le había comentado que iba a darse un baño y a descansar un rato. Así que se encontrarían en la habitación.
Cuando terminaron de hablar, deshizo la maleta y se pegó una ducha rápida. Puso algo de música y se tumbo en la cama.
Bajó la luz dejando la estancia en penumbra.
Habrían pasado unos diez minutos cuando tocaron a la puerta y se oyó una voz desde fuera diciendo:
- Servicio de habitaciones...
- Está abierto, contestó ella sonriendo.
Se abrió la puerta y una mano apagó la luz del todo. Entró alguien. Sintió unos pasos firmes de hombre andando hacia a ella y aunque no podía verle, notaba como se estaba desnudando. Escuchaba el ruido de la ropa, botones al soltarse, cremallera al bajarse...como se acercaba a ella. De repente notó como la sábana que le tapaba se movía en dirección a sus piernas mientras una mano se deslizaba con provocación sobre uno de sus muslos subiendo por él llegando a sus bragas y deslizando los dedos sobre ellas en busca de su entrepierna. Ya empezaba a estar húmeda y al sentir las yemas de los dedos sobre ella separó las piernas dejándose hacer, inmóvil, excitada respirando poco a poco cada vez más jadeante.
En un movimeinto brusco notó como toda la ropa de cama caía al suelo quedando expuesta, desnuda, sin nada que cubriese su cuerpo.
Notó como él respiraba su aroma a la altura de su cuello mientras su mano recorría el borde superior de sus pechos jugueteando, subiendo, posándose sobre uno de ellos con delicadeza pero de manera contundente, mientras entre las piernas los dedos no dejaban de moverse arriba y abajo. Se notaba cada vez más mojada. estaba muy excitada y espectante a cada movimiento de él.
Sintió los labios de él recorriendo una de sus orejas, la mano seguía recorriendo sus pechos y la otra había entrado en su coño haciendo que ella levantase algo las caderas para facilitarle la labor.
La boca de él estaba ahora recorriendo los pezones. Le cogió de una mano y se la acercó a su polla firmemente para que notase lo excitado que estaba y crear en ella aun más excitación. Pero sin dejarle hacer nada mas.
La mano que le recorría el clítoris por encima de las bragas se movía cada vez con más rapidez bajaban hacia el coño intentando penetrarlo entre gemidos y susurros de ella al notar el roce de la tela.
La boca alternaba uno y otro pezón, lamiéndolos, mordisqueándolos, succionándolos. Ella sentía el aliento jadeante de él, excitado sobre su piel. Aumentando su respiración a medida que aceleraba sus movimientos.
Notó como retiraba la tela de las bragas sin dejar de mover dos dedos arriba y abajo. Acercó su boca al oído susurrándole:
- Quieres que siga?
Ella movió ligeramente la cabeza en un sí mientras de sus labios solo salió un mmmmmmmmmmmmmmm.
Entonces él colocó su dedo pulgar sobre el clítorix y lo empezó a girar sobre él, empapado en los fluidos de placer. Notó su aliento cercano a su oído y una lengua que le recorría el lóbulo mojándoselo
-Quiero que te corrras para mí , escuchó mientras sentía la intensa estimulación de esas manos varoniles en su clítorix,
La presión de los labios y los dedos en su pezón y como la otra mano le acariciaba
sin dejar de mover el pulgar sobre su clítorix con los otros dedos metidos en su coño escuchando el sonido leve producían al entrar y salir en él. El único sonido que se oía aparte de éste eran los gemidos de ella y la respiración jadeante de él.
Los gemidos aumentaron intensamente y él comprendiendo lo que llegaba hizo lo mismo con sus movimientos mientras sentía como ella se corría en la oscuridad de la habitación sin parar hasta sentir el último estertor de placer.
Sacó la mano suavemente, recorrió con ella todo su cuerpo en una suave caricia, acercó los labios a su cuello para besarlo y después ella escuchó:
-Has estado maravillosa..
Notó que se levantaba despacio de la cama, se acercaba al teléfono y lo descolgaba, pero antes de hablar, miró hacia ella y le dijo:
- Voy a encargar algo para cenar, prepárate porque te toca...
Ella sonrió, se incorporó en la cama y se levantó para ir al baño. Le miró y le lanzó un beso mientras le decia guiñandole un ojo:
- Tranquilo, la noche no ha hecho más que empezar...


                  

20 feb 2015

Sin tregua

Es un viernes al mediodía. Hemos quedado en Valencia esta noche. En teoría vas a ir a buscarme a la estación pero lo que no sabes es que estoy montada en el tren a punto de llegar. Hemos hablado a media mañana para ultimar detalles y hemos tenido una conversación algo subida de tono. Me has contado donde vas a comer y que el coche estará aparcado en un parking cercano. Asi que cuando llego, cojo un taxi y le digo que me deje allí. Con un poco de suerte no tardaré mucho en encontrarlo. Estoy cachonda...y según ha ido la conversación tu también ...En cuanto te vea mojaré las bragas y no pienso darte tregua. Calculo que llegarás más o menos pronto ya. Me apoyo en el capó del coche. Llevo un vestido vaquero entallado abierto de arriba abajo con corchetes y sin mangas. Unas sandalias de tacón bajo. Un sujetador que se ata por delante y un culote negros. Oigo pasos a mi derecha...miro y te veo...me miras como si estuvieses viendo un espejismo...quiero acercarme a besarte y restregarme contra ti...quiero sentirte ya...pero voy a esperar a que llegues...quiero que me folles allí mismo apoyados en el coche. Noto como mi clítoris empieza a palpitar y como se me contrae el coño ya mojado preparándose para tí. LLegas donde mí y sin decir nada colocas tu mano en mi nuca y me acercas hacia ti. Metes tu lengua en mi boca de manera intensamente lujuriosa. Noto como tu polla está dura y empiezo a acariciarte desde fuera...estás tan caliente como yo y tampoco tienes intención de esperar. Me sueltas el cinturón y de un tirón abres el vestido. Yo mientras te voy soltando el pantalón sin dejar de jugar con mi lengua en tu boca, morderte los labios y besarte, besarte con lascivia...fuerte...sin coger aire... Me estas masajeando las tetas por encima del sujetador y yo he liberado ya tu polla...grande, dura, caliente, jugosa..mmmmm...tengo ganas de comértela pero sólo voy a chuparla un poco...necesito saborearte...has desatado el sujetador y me estás comiendo las tetas mientras tu mano hurga entre mis bragas y notas como las empapo. Colocas tu palma abierta encima y la mueves...sabes que eso me vuelve loca y separando con brusquedad las bragas a un lado me metes un dedo y me follas....me follas con fuerza mientras yo restriego tu polla y tus huevos con mi pierna...metes otro dedo y otro y según me cubres el coño con ellos los mueves más y más rápido...me acerco a tu oído, te muerdo y te digo que quiero polla....y sin decir nada me agarras y me sientas en el capo, me abres las piernas y mientras me das a chupar los dedos mojados en mi flujo y yo los lamo como si de tu polla se tratase, me la restriegas por la raja lubricándola y sin que me de cuenta me la metes de golpe con una embestida que me echa hacia atrás...me sujetas de los hombros y me follas....me follas con embestidas fuertes mientras lames mis tetas y las mamas como si te fueses a alimentar de ellas...sacas la polla un poco y la vuelves a meter de golpe...te agarro fuerte y nos movemos juntos...cada vez más rápido ...cada vez más fuerte. No puedo dejar de mirarte a los ojos...tienes el placer escrito en ellos y yo voy a abandonarme al orgasmo...bésame, te digo...y mientras me comes la boca siento como tu polla me explota dentro. Cuando recobramos la respiración, sales de mi haciendo que nuestros flujos me resbalen por las piernas. Voy a sacar el tiket de la máquina y como sé que me estás mirando, me paso un dedo por el muslo, me vuelvo y sacando la lengua....lo chupo...


 

31 ene 2015

El primer encuentro

Son las 8.30 de la mañana. Acaba de llamarme para asegurarse que no me he dormido.
-Hola encanto, como vas?
-Hola corazón, estoy saliendo...
-Vale, te espero allí entonces, sabes llegar no?
-No te preocupes cojo un taxi y ya...
-Bien, nos vemos, adeu. Un beso
-Agur, bai...un besito...
Habíamos hablado por el msn cuando ha llegado al taller. Nos hemos dado los buenos días, me ha contado que todo estaba bien y hemos recordado trozos del día anterior...
Era nuestro primer encuentro en vivo después de haber tenido que ir posponiéndolo durante casi un año y haber ido alimentado durante todo este tiempo el morbo de como sería.
Yo llegaba a las 7 de la mañana más o menos. Preferí hacer el viaje de noche y estar allí pronto para poder aprovechar todo el día. Como no iba a poder venir a buscarme, quedamos en vernos ya en el hotel en cuanto pudiera zafarse del curro, pero como no sabíamos la hora exacta, aproveché para ducharme y prepararme. Más que nada para no pensar demasiado en lo nerviosa que estaba. La verdad es que era muy poco probable que algo saliera mal, pero...nunca se sabe.
Acababa de terminar de secarme el pelo cuando sonó la puerta y oí su voz diciéndome:
- soy yo...
Estaba envuelta en la toalla aún y por un momento se me pasó por la cabeza vestirme a todo correr, pero luego pensé que no, que daba igual...
Me repasé delante del espejo en unas décimas de segundo el pelo y el maquillaje y fui a abrirte.
Cuando le ví por fin delante de mí, sonriendo, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Apenas podía creerlo, pero sí, ahí estabamos él y yo abrazándonos y fundiéndonos en nuestro primer beso...
Según sentía su cuerpo junto al mío y su lengua metida en mi boca, los nervios se fueron yendo para ser sustituidos por una excitación aún mayor pero causada por algo muy distinto.
Habíamos pensado quedarnos todo el día en el hotel, así que le encargué que trajera el desayuno.
- Sorpréndeme, le dije...
Estuvimos abrazados delante de la puerta unos minutos, besándonos y acariciándonos sin decir nada, solo se oían suaves gemidos y el casi impercetible ruido que las caricias producían al roce con la ropa.
En el hotel había ya bastante movimiento a pesar de que era temprano y al oir el sonido del ascensor al parar en nuestra planta, le agarré de un brazo y le metí dentro de la habitación.
- Hola, me dijo, guiñándome un ojo. Has tenido buen viaje?
- Buenos días, le contesté, sí, casi todo el rato he venido dormida y sola en el asiento, así que muy cómoda.
Me dirigí hacia la maleta para coger ropa, pero no me dejó.
- No te vistas, estás preciosa...
Empezó a sacar el desayuno de la bolsa mientras yo me sentaba en la cama  y ponía las almohadas para que pudiéramos apoyarnos.
Le hice un gesto, indicándole como ponerse. Sabía muy bien lo que quería, lo habíamos hablado mil veces, así que se descalzó  y se sentó en la cama con la espalda apoyada en el cabezal y las piernas abiertas para que yo pudiera meterme en el hueco y apoyarme en él.
Ladeé un poco la cabeza y le lamí el cuello. Me cogió de la barbilla y volvimos a besarnos esta vez de manera más suave, sensual...Yo iba notando cada vez mi cuerpo más relajado y a la vez la excitación iba aumentando según nuestros cuerpos se ponían en contacto y sentía la suya.
Estaba recorriendo sus labios con mi lengua cuando sentí que sus manos me acariciaban los pechos por encima de la toalla. Estaban duros, excitados, con los pezones en punta y noté como mi entrepierna se mojaba cada vez más.
Me desató el nudo que la sostenía y empezó a pellizcarlos muy despacio, poniéndolos aún mas erectos. Estaban pidiendo ser lamidos y yo me moría porque lo hiciera, así que me volví y me puse de rodillas delante suyo acercándolos a su boca. Me cogió de ambas tetas y los lamió por turnos, para luego mamar de ellas mientras sus manos me recorrían todo el cuerpo, parándose de vez en cuando en mi culo o palpando mi sexo comprobando como se iba lubricando.
Metió dos dedos en él y los movió para mojarlos y al sacarlos me acaricio el canalillo con ellos. Luego lo recorrió con la lengua mientras jadeaba cada vez más y me ponía a mil....
Me senté encima suyo y pude sentir toda su excitación creciendo entre mis piernas. Me restregué contra su paquete llenándolo de mi humedad y mi olor a mujer ardiendo, le quité la camiseta y fui bajando muy despacio desde su boca recorriendo con mis labios cada poro de su piel hasta que llegué a sus pantalones. El en ese momento me dejaba hacer mientras me acariciaba el pelo y me contaba en apenas un susurro como se sentía...Oirle me aceleraba, me excitaba y hacía que me recrease en mi recorrido. Al llegar a mi destino, chupe con ansia por encima del pantalón, notando como su polla crecía aún mas deseando que le tocase el turno. Fui soltando los botones del pantalón uno a uno muy despacio, quería alargar el momento, mientras me colocaba a un lado suyo para que él pudiera accerder a mi cuerpo mientras yo sacaba su polla por encima del boxer y terminaba de quitarle los pantalones. Una vez fuera, la cogí con una mano y la recorrí desde los huevos hasta el capullo con la punta de la lengua, parándo en éste para lamerlo bien y chupar las gotas de semen que salían. Mientras la movía arriba y abajo masturbándole y acariciando sus huevos, lamiéndole las ingles y volviendo a meterme toda lapolla en la boca para moverla dentro y llenarme de ella.
El me estaba metiendo ya cuatro dedos en el coño y los sacaba de vez en cuando para lubricarme bien desde el clítoris hasta el culo y se los metía en la boca. Y empapados en su saliva volvía a recorrerme toda la raja o se dedicaba de lleno a masturbarme.
Yo, de vez en cuando me sacaba la polla de la boca para pasármela por los pezones o para recorrerme la cara con ella. Me ponía a mil olerla y pasármela por los labios.
- Estoy a punto, le dije jadeando, me voy a correr...
El se tumbó en la cama y me puso encima suyo colocando su cara entre mis piernas. Sabía como me ponía hacer un 69 y mientras me abría el coño con las manos para meter su lengua, yo movía cada vez más deprisa su polla en mi boca sintiendo como el empujaba para metérmela más adentro.
Sentí sus dedos recorriendo mis nalgas y como me metía uno en el culo muy despacio mientras seguía comiéndome el coño sin para ni un segundo...no podía más...estaba muy excitada...
- Me corro, le dije, me corrooooo...
- Hazlo, me susurró, disfruta y regálame un orgasmo...
Me acarició el clítoris con un dedo y sin parar de moverse dentro de mi coño y mi culo, me hizo explotar en lo que sería mi primer orgasmo del día...
Yo no podía parar de correrme...estaba siendo un orgasmo largo e intenso y quería que él se corriera conmigo.
Saqué su polla de mi boca y me fui respalando como una serpiente hasta que mi coño estuvo a su altura y me senté encima sin dejar de moverme, cabalgándole muy rápido...
Noté como se llenaba mi sexo con el suyo acoplándose y fundiéndose en uno.
El me agarró de las tetas y aumentó el ritmo de sus movimientos mientras me pellizcaba con fuerza los pezones.
Jadeó con intensidad mientras su semen caliente me llenaba de placer por dentro y yo, dejándome llevar, me corría con él de nuevo.
Cuando nuestros cuerpos dejaron de moverse, me tumbé a su lado, separé las piernas y recogí con mis dedos el semen que salía por mi vagina para comérmelo.
- Ha sido increíble, me dijo
Me senté y le besé...ahora un beso tierno, intenso, lleno de sentimientos, lleno de placer...un beso pleno.
- Tengo hambre, le dije. Desayunamos?
- Viciosa, me contestó sonriendo....


21 ene 2015

Una ducha más que placentera

Cuando sonó el despertador, se hizo la dormida. La noche anterior había estado hasta tarde en el ordenador y quería evitar a toda costa el interrogatorio matutino.
En la cocina ya no se oía el ruido de tazas y cucharillas, así que pensó que estaría en el baño. Quería muchísimo a ese hombre, aunque malas experiencias anteriores no le dejaban demostrárselo como él quisiera. Al oír el sonido del agua en la ducha, se acercó y tocó a la puerta a la vez que preguntaba:
-puedo pasar?
-claro, entra - contestó él desde dentro.
La cortina estaba corrida, pero por detrás de ella pudo adivinar la silueta del cuerpo desnudo de él. Como le gustaba! Sintió un pícaro escalofrío de placer...
Se bajó el pantalón del pijama y se sentó en el inodoro. El oía lo que estaba ocurriendo y sonrió al pensar lo que venía después. Le ponía a cien ver como se secaba y separó un poco la cortina para poder verlo. Ella sabía que le estaba mirando y por eso puso muchísimo cuidado en todos sus movimientos. Cogió el paquete de toallitas y el ruido que hizo al abrirlo hizo que la polla de él empezase a animarse, sacó una y empezó a pasársela despacio por el coño mientras le miraba a los ojos invitándole a no perderse ni un detalle.
El abrió la cortina del todo y empezó a masturbarse despacio y ella se giró un poco para quedar de frente, abrió bien las piernas y separó los labios con dos dedos dejando aparecer su clítoris dispuesto a disfrutar. Con la otra mano empezó a estimularlo a la vez que se pasaba la lengua humedeciéndose la boca en una provocadora invitación. Llevaba una camiseta blanca y tenía los pezones tan duros que él le pidió que entrase a la bañera con él. Quería lamérselos, tocárselos, pellízcárselos y darles suaves mordiscos... Ella soltó una sensual caracajada y no se hizo de rogar. Se quitó los pantalones y se metió en la ducha. El agua empapó enseguida la camiseta poniendo de relieve sus pechos. El los agarró con las dos manos y los sobó con insistencia, mientras le daba un jugoso beso en la boca, metiéndole la lengua y restregándose la polla, ahora ya dura y caliente, por su cuerpo.
Ella la cogió con una mano y empezó a menearla con firmeza pasándole las uñas de la otra suavemente desde la nuca hasta la rabadilla y otra vez hacia arriba. A él le encantaba esa sensación, le ponía los pelos de punta y añadía más excitación a todo su cuerpo.
Metió las manos por debajo de la camiseta y tiró de ella hacia arriba para quitársela, le besó el cuello, le mordisqueó la oreja y se arrodilló para meterse primero uno y luego el otro los dos pechos en la boca, mamándolos como si fuese un bebe hambriento. Ella le tenía abrazado y se frotaba el pubis por su cuerpo no queriendo perder ni un ápice de esa sensación que le hacía estar como en una nube.
Cogió el gel y se echó una cantidad en la mano, el aroma a té verde y limón hizo que los dos aspirasen aire a la vez como si eso les diese energía para seguir. Empezó a enjabonarle todo el cuerpo y él hizo lo mismo. Cuando llegaron cada uno al sexo del otro pasaron largo rato acariciándoselo, pasando luego al culo y volviendo al coño él y a la polla ella. Estaban con las bocas fundidas como si se tratase de una sola, comiéndose los labios, la lengua y besándose al mismo ritmo que se acariciaban. La excitación estaba llegando a un punto que de seguir así los dos se hubiesen corrido ya, pero querían disrutar mucho más. Por eso ella le propuso aclararse y seguir fuera, en el suelo.
Se juntaron para ponerse justo debajo del chorro de agua y el jabón corrió por sus cuerpos calientes desde la cabeza hasta los pies. Ella estaba apoyada con la espalda en el pecho de él y notaba su polla en su culo, la agarró sin darse la vuelta con las dos manos y empezó a darle movimientos a un ritmo que hizo que él gimiese de placer, lo que hizo que ella se girase y de rodillas se metiese el capullo en la boca, besándolo primero y pasándole la lengua después. Le encantaba lamerlo como si fuese un helado y no escatimó en lametones desde la base de los huevos hasta el capullo y vuelta. Hacía esto tres o cuatro veces y se la metía entera en la boca comiéndosela y moviéndosela dentro mientras acariciaba su culo y sus huevos indistintamente. El la agarró suavemente del pelo para que ella levantase la vista y poder ver la mirada de vicio que ponía cuando le estaba haciendo una mamada. Le cogió por los brazos y le puso de espaldas a él con las manos apoyadas en la pared y le empujó hacia fuera para ponerle el culo en pompa. Ahora le tocaba a él, le separó las nalgas y le acarició el coño desde atrás con una mano mientras le besaba los muslos y le pasaba la lengua por ellos, sintiendo como le temblaban de placer . Le metió un dedo en la vagina notando lo empapada que estaba y se la empezó a comer, lamiéndole el clítoris y metiéndole la lengua como si se la estuviese follando.
Ella gemía como nunca y a él eso le estaba poniendo más que a cien, pero quería alargar ese momento más y por eso a pesar de las protestas de ella, paró un momento y salió de la bañera invitándole a ella a hacer lo mismo. Cogió una toalla grande y la echó en el suelo del pasillo, le puso a cuatro patas y después de pasarle la polla por el culo y por el coño varias veces para recuperar el punto de excitación le metió la punta por el primero con suavidad, moviendóla despacio y sintiendo como ella se quejaba con placer, a la vez que le estimulaba el clítoris con una mano y le pasaba la otra acariciando la espalda.
Estuvieron así un rato, y el sacó la polla del culo y le dió a ella la vuelta y la tumbó en el suelo, le dobló las rodillas y le separó las piernas para poder hundir bien la cabeza entre ellas volviendo a comerle el coño mientras le acariciaba los pechos y le pellizcaba los pezones. Comprendiendo que ella ya no aguantaría mucho más, se esmeró en la comida y movió su lengua dentro de ella a un ritmo que le hizo viajar al séptimo cielo, dentro, sacándola para lamerle el clítoris y dentro otra vez. Así hasta que sintió que ella intentaba cerrar las piernas en señal inequívoca de que el orgasmo estaba por llegar. Le colocó los pies encima de sus hombros y metió su polla en la vagina empapada y a punto para recibirla. Empezó a menearse dentro de ella y ella comenzó a moverse al unísono con movimientos tan acompasados que parecían un solo cuerpo. El sabía que a ella le gustaba besarle durante el orgasmo, por eso le bajó las piernas, se tumbó encima sin dejar de moverse, la agarró por la nuca y le besó metiendo la lengua hasta la garganta, le miró a los ojos y supo que había llegado el momento. Se corrió dentro de ella mientras ella gimiendo y retorciéndose de placer, hacía lo mismo.


22 dic 2014

Sobran las palabras

Hace un par de meses ella estaba buscando unas medias de rejilla para comprar y entró en una tienda on line especializada en fetichismo. Estuvo mirando el catálogo y vió que había un foro. Le picó la curiosidad y se registró. Nada más entrar alguien le habló y le preguntó que buscaba por allí. Le contó lo que quería y él le dijo si le dejaba elegírselas. A ella le hizo mucha gracia el gesto y le dijo que si. El le fué guiando por la página, se veía que la conocía bien, mientras hablaban de gustos, aficiones , etc...Poco a poco se fueron dando cuenta que conectaban y cuando se iban a despedir el le preguntó si le gustaría mantener el contacto. Ella, sin decirle nada más, le dió su dirección del msn. Se despidieron ambos sonriendo. 
Desde entonces hablan prácticamente a diario y se fueron dando cuenta de que en cuestión de sexo estaban casi hechos el uno para el otro. Se descubrieron nuevas sensaciones, nuevos gustos. Planeaban juntos mil encuentros, sitios, situaciones, practicaban cibersexo, teléfono, etc.. Su imaginación siempre les llevaba a algo nuevo que querían compartir. 
Y en verano, decidieron que había llegado el momento de conocerse. Ella se acercaría a la ciudad donde el vivía y pasaría unos días. 
En este momento ahí estaban. Era un calurosísimo día de julio y lo estaban pasando en la piscina. Habían ido muy temprano y estaban en dos tumbonas juntas la una a la otra puestos de costado acariciándose el uno al otro, dándose suaves besos, contándose mil cosas, insinuándose otras mil...Todo de una manera ardiente pero a la vez inocente. Nadie al verlos pensaría que estaban teniendo esa conversión. 
Habían almorzado en el bar, se habían bañado y se disponían a ir a comer a un restaurante en el que él ya había encargado la mesa. 
Recogieron las cosas y se fué cada uno al vestuario para ducharse y cambiarse de ropa. Quedaron fuera. 
Cuando la vió salir, se le escapó una sonrisa. Era sencilla, pequeña, pero deliciosa. Llevaba unas mallas hasta la rodilla negras con un pequeño dibujo blanco y un top liso a juego. Por supuesto la mirada se le fue a los pies, pequeños, cuidados. Sandalias negras con apenas dos tiras de charol y un tacón de unos cinco centímetros fino. El tobillo izquierdo estaba adornado con una cadena de plata con tres piedras de azabache en forma de soles. 
Le abrió la puerta del taxi y cuando ella se acercó para subirse le agarró de un brazo, le atrajó hacia él y simplemente le dió un beso en la boca. Ella le miró sin decirle nada, sólo le sonrió. No les hacia falta más... 
Ya dentro del taxi ella apoyó su cabeza en el hombro de él recorriendo su pecho tamborileando los dedos. En ese momento él recordó que le había contado que una de sus fantasía era masturbarse en un taxi en un recorrido largo. Que en su ciudad por ser pequeña no se podía. Y quitándose las gafas de sol, le miró divertídamente asustado. Ella no pudo contenerse y soltó una carcajada. Simplemente le acarició cariñosamente el pelo... 
Tardaron unos 20 minutos en llegar al restaurante. Una ensalada, una tabla de ibéricos, una de patés y una de quesos es lo que el había encargado para comer. Acompañado con cava. 
El postre lo dejo a la elección de ella. Baileys con hielo y trufas heladas. 
Dejó que se fumara un cigarro mientras traían la cuenta. A él le costaba trabajo apartar la mirada de su pies, como jugueteaba con la sandalia, como se le caía al suelo y lo dejaba desnudo, como la recogía... Estaba deseando besarla, tocarla, acariciarla, fundirse con ella. 
Mientras él pagaba la cuenta ella se acercó a recoger una tarrina de kilo de helado de crema rusa que habían encargado para llevar. 
No estaban muy lejos del metro, así que fueron andando hacia la estación. 
Ya en casa ella fue al baño y él a meter el helado en el congelador. 
-Puedes venir un momento? oyó desde la cocina. 
-Si, voy. Le contestó. 
Cuando entró ella le agarró de las dos manos, le apoyó en el lavabo, le puso su mano en la nuca y comenzó a besarle despacio en los labios. Pasando la punta de su lengua, mordisqueándolos suavemente, metiendo sensualmente su lengua en su boca, moviéndola...Mientras con la otra mano llevaba las de él a sus pechos, duros, con los pezones en punta de la excitación. 
Dejó de besarle un instante para quitarle la camiseta. La dejó en el suelo con cuidado y se quitó el top, dejando una insinuante visión de sus pechos redondos agitados por su espiración todavía dentro del sujetador. 
Agarró la mano de el y la llevo a su entrepierna y con la suya encima la movía despacio acariciando la zona, notando como se iba mojando mientras le susurraba al oído gemidos y le proponía lo que quería hacerle. Notó al hacerlo como su poya crecía dentro aún del pantalón, era algo que habían hablado muchas veces y se habían excitado juntos al planearlo. 
Ella era lujuria en estado puro y él estaba descubriendo que juntos no tenían limite. 
Le mordisqueó las orejas, le lamió el cuello, los pezones mientras soltaba poco a poco los botones del pantalón. Estaban descalzos y le acariciaba su pie con el suyo subiendo hasta la rodilla... 
Volvió a besarle la boca ahora un beso largo y jugoso, sin juegos, solo pasión. Terminó se soltarle el pantalón y se agachó para quitárselo.Cuando iba a volver a ponerse de pie, paró a la altura de la polla mordisqueando el capullo dentro del gayumbo, pellizcándolo despacio notando en sus dedos como empezaba a mojarse. siguió acariciándolo a la vez que se quitaba las mallas. 
Sabia como le excitaba a él verla en ropa interior así que se acercó restregando sus pechos en él y le dijo sensualmente: 
- la ropa interior quítamela tú cuando quieras. 
Pasaron bastante rato masturbándose el uno al otro. El saco los pechos de ella del sujetador sin quitárselo y se los llevo a la boca. Lamió los pezones, los mordió, masajeó las tetas una y otra vez. 
Ella mientras tanto tenia la mano metida dentro del boxer y acariciaba sus huevos, saco fuera de la goma el capullo y se agacho a lamerlo doblando la cintura. De esta manera el veía desde arriba la fina tira del tanga. La cogió con dos dedos, la apartó y empezó a acariciar el culo de ella con movimientos circulares, metiendo despacio un dedo. Ella se movía excitada y sacaba poco a poco la polla del todo. Paró un momento para quitarle los gayumbos. Y cuando él ya estuvo desnudo se arrodilló un momento para ponerle la poya al límite. Ambos sabían que para hacer lo que querían necesitaban estar al máximo de excitación, porque cuando lo hiciesen el orgasmo no se haría esperar. Así que mientras ella tenia la polla dentro de la boca y movía acompasádamente la cabeza a la vez que metía un dedo mojado en su flujo por el ano de el, este le terminaba de desnudar y llevaba su dedo corazón entre los labios de ella dejándolo encima del clítoris húmedo, grande y caliente moviéndolo despacio para mojar bien todo la zona y cada vez acercarse más a la vagina e ir metiendo primero un dedo y luego otro moviéndolos dentro, poniéndola al limite del placer. 
Los dos sabían que el momento estaba cerca así que ella le cogió de la mano y juntos entraron en la bañera. Ella se acariciaba los pechos y el retomaba la postura anterior dentro de ella, besándole en la boca y con la otra mano masturbándose, deseando que ella hiciese lo que tantas veces habían hablado. 
Apenas habían estado unos minutos tocándose cuando ella le avisó que su orgasmo estaba cerca. El aceleró el movimiento de sus dedos dentro de su vagina y apoyó bien la palma de la mano en el pubis. Y mientras sus lenguas se fundían en un lujurioso beso dentro de sus bocas ella se corrió en su mano para al instante después mearse en ella de gusto. 
Sin decir nada solo sonriéndose llenos de complicidad y mirándose a los ojos, ella se sentó en el borde de la bañera y él apoyo una mano en la pared poniéndose de espaldas y comenzó a masturbarse cada vez mas deprisa con la que tenia llena del orgasmo de ella. 
Mientras ella le separaba despacio las nalgas e introducía un dedo húmedo en sus flujos en él y poco a poco se lo lamia cada vez mas rápido cambiando el dedo por su lengua cada vez más dentro. A medida que ella lo hacia el aumentaba el ritmo de su mano y su muñeca, de sus gemidos, de sus jadeos y al poco rato ella sintió como manchaba la pared con el fruto de su orgasmo. 
Cuando calmaron un poco su excitación, el abrió el grifo de agua caliente de la ducha, la cogió de una mano y apoyándola en su pecho y rodeándola con sus brazos se metieron debajo. 
Ella ladeó la cabeza para besarle los labios y simplemente se miraron sonriendo. Sobraban las palabras.



2 dic 2014

Sexo en la oficina

Hacia solo un par de meses que trabajaba para ella. Era el único chico que se había presentado al puesto y desde que le vio le pareció tremendamente atractivo. Aunque lo que le hizo decidirse por él era que apenas tenia que desplazarse para venir a la oficina. El resto vivían en la provincia y eso a veces daba problemas. Por lo demás todos estaban perfectamente preparados.
El también sentía muchisima atracción hacia ella. Era unos 5 ó 6 años mayor que él y era una mujer muy atractiva. No era guapa, pero el conjunto era muy satisfactorio.
Hoy llevaba una falda tubo negra con dos aberturas laterales, medias de costura trasera, una camisa blanca de seda y una americana negra con rayas blancas muy finas. Lo que mas le gustaban eran los zapatos de charol negros con tacón de aguja. Estaba guapisima. No se maquillaba casi, pero siempre llevaba el rimmel y los labios pintados. Tenia una sensual boca que él estaba deseando besar.
Parecía que no estaba de muy buen humor, pero le encantaba coquetear con ella mientras trabajaban. Le estaba encargando escanear unos dibujos que tenían que colocar luego en una pagina web. Ella sabia que él estaba mas atento a su escote que a lo que le decia, así que como era casi la hora del café de media mañana, optó por echarle una pequeña bronca y desaparecer del despacho.
El estaba casado y en la oficina ya corría algún rumor sobre ellos, cosa que a ella no le importaba demasiado, pero tampoco quería que al no haber pasado nada fuesen en aumento.
El la vio por la cristalera dirigirse al baño y en ese momento solo podía pensar en una cosa. esos labios, ese canalillo y ese culo que veía ahora moverse apretado en la falda.
Sin pensarlo demasiado salio detrás de ella.
Estaba mirándose al espejo retocándose los labios y pensando en que estaba enfadada con ella misma por como dejaba que él le pusiera. se notaba la tensión sexual entre ellos y ella era incapaz de pararlo.
Se volvió a sentir que se abría la puerta del lavabo y le vio entrar con su móvil en la mano.
- Tienes una llamada que creo que es importante, le dijo él entrando y cerrando la puerta.
Ella cogió el móvil que le daba y al mirar la pantalla vio que no había ninguna llamada.
No le dió tiempo a preguntar que es lo que hacia. El ya estaba delante suyo cortándole el paso y dejándola bloqueada entre él y el lavabo. Coloco una mano en su nuca y acerco su cabeza a la de el mientras le acariciaba los pechos por encima de la blusa, metiéndole la lengua, impidiendo así que ella protestase.
Aunque realmente en ese momento ella solo podía pensar en lo que sentía en su muslo debajo de su pantalón.
El deslizo sus manos hacia el culo de ella y empujo hacia si para que ella notase como crecía su polla. Le cogió una mano y se la puso en su paquete. Eso terminó de desarmarla, ya no intentaba zafarse y respondía apasionadamente a los besos de él. Mientras soltaba el cinturón, el botón, la cremallera y metía la mano por el pantalón para acariciar la polla por encima de los gayumbos dándole pequeños pellizcos en el capullo para empezar a mojarla. Solo podía pensar en tenerla en su boca, grande, caliente, dura, excitada, llenándola entera.
Mientras las manos de él no paraban de acariciar sus pechos sintiendo como se endurecían los pezones.
-Métela en la boca, le susurro...
Ella se subió un poco la falda para poder agacharse y se arrodillo poco a poco mientras se la sacaba del calzoncillo mirándole con lujuria y viendo su excoriación en sus ojos.
El mientras tanto le desabrochaba los botones de la blusa dejando sus enormes tetas al descubierto. Los pezones estaban erectos, duros... deliciosos. se los pellizcó mientras observaba como recorría su polla con la punta de la lengua rodeando el capullo con ella y lamiendo despacio la raja de la cual estaba saliendo ya liquido. La exprimió y se paso el capullo por los labios sin dejar de mirarlo.
El estaba muy caliente y apoyando las manos en la cabeza de ella empujo un poco hacia él metiendo la polla en su boca, sintiendo como entra y sale, como se moja entera como ella haciendo movimientos con la mano la mueve dentro de la boca, sintiéndola dentro. Sacándola de vez en cuando para lamerle los huevos. Paro un poco para succionarlos mientras su otra mano iba hacia la parte de atrás y separando sus nalgas metía despacio un dedo en su culo moviéndolo en círculos aumentando enormemente así la excitación de ambos.
Sus bragas estaban cada vez mas mojadas. El las había apartado dejando al descubierto el clítoris húmedo y caliente y ella compren dio por el gesto que le hacia que ahora le tocaba a el comer....Lo acaricio despacio primero los labios y las ingles, el clítoris, la vagina... ella solo abría las piernas cada vez mas para dejarse hacer, así que que empezó a recorrer todo con su lengua notando como estaba cada vez mas cachonda y más mojada. La cogió para subirla al lavabo y metió toda la lengua en su coño lo que hizo gemir a ella agarrándole del pelo para que no pudiese apartar la cabeza de entre sus piernas. Estuvieron así mucho rato y cuando el noto que ella estaba a punto le dio la vuelta y empezó a chuparle el culo, dilatándolo, bajando hacia el clítoris de vez en cuando y vuelta y acariciándole cada vez mas fuerte las tetas.
Ella sintió como el cogía su polla y mojándola en la humedad de su coño para lubricarla la metió hasta el fondo de una embestida que le hizo gritar de placer. Ella iba a decir algo pero le giró la cara y metió su lengua en su boca mientras aumentaban las embestidas. Ella cogió la mano de el y se la llevo al coño para masturbarse.
Estaban a punto de correrse y ella quería verlo. Le excitaba muchisimo ver salir la leche, así que se saco la polla de dentro con cuidado, y se sentó en la taza del vater mientras juntaba sus pechos colocándola en medio. Agarró una a una las manos de él para que las sujetase haciéndole una impresionante cubana mientras ella se metía dos dedos en su caliente coño y lamia el capullo cuando en la embestida llegaba a su boca.
- Dame semen, le dijo, mientras aumentaban ambos el ritmo de los movimientos. Y justo cuando ella alcanzaba el orgasmo, el de él inundaba la cara.


                    

Otras entradas de interés

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...